Los Autos Locos, una fantasía hecha realidad

Los Autos Locos es una mítica serie de dibujos animados creada en 1968 por la productora norteamericana Hanna-Barbera Productions. Sus protagonistas, una serie de hilarantes conductores aficionados que competían con vehículos caseros, participaban en diferentes carreras por el título de Piloto más loco del mundo.

Durante los años 70, se convirtió en un referente cultural con un atractivo incuestionable para los niños —y no tan niños— de la época. Sus personajes ideaban mil y una estrategias para conseguir el éxito, mientras el tándem formado por Pierre Nodoyuna y su perro Patán pergeñaban toda clase de sabotajes para torpedear los avances rivales.

¿Cuáles fueron los coches de Los Autos Locos?

Personajes de Los Autos LocosOnce eran los vehículos que participaban en estas competiciones automovilísticas tan animadas y coloridas. Seguro que, si cursaste la EGB, te inundarán gran cantidad de recuerdos al revivir estos nombres de personajes y automóviles. En pleno mes de agosto, como estamos, es una buena manera de hablar de coches con buena vibra:

  • El Rocomóvil. Dos hermanos trogloditas muy peludos, Piedro y Roco Macana, manejaban este enorme pedrusco con ruedas, cuyas prestaciones aumentaban con sus porras antediluvianas.
  • El Espantomóvil. El toque aterrador de la serie lo aportaban Los Tenebrosos, un binomio formado por un vampiro lila y una especie de jovencito Frankenstein. En el campanario situado en la parte superior del auto, convivían seres de ultramundo, incluido un dragón, gracias a cuyas alas el vehículo consigue volar puntualmente.
  • El Súper Convertible. La locura científica del profesor Locovich le permitió idear este coche transformable en casi cualquier cosa.
  • El Stuka Rajuda. Con una capacidad de vuelo limitada, es una mezcla de coche y avión pilotada por el Barón Hans Fritza. Aprovecha su ametralladora integrada para torpedear el avance de sus enemigos.
  • El Compact Pussycat. La adorable Penélope Glamour suele encontrarse con problemas que, merced a sus encantos, resuelve con el apoyo de sus competidores
  • El Súper Chatarra Special. Este híbrido de tanque y jeep dotado con un tanque es dirigido por el sargento Blast y el soldado Meekly.
  • La Antigualla Blindada. Siete gánsteres despiadados, desustanciados y en absoluto sensatos conducen un Sedán años 20 con una prestación disparatada: la llamada «potencia de fuga», que consiste en usar las piernas de los pasajeros para ganar velocidad.
  • El Alambique Veloz. El granjero Lucas y el Oso Miedoso conviven en este carricoche de madera que es impulsado con una estufa de carbón.
  • El Superheterodino. Pedro Bello es el dandi de la carrera, cuyo porte y atractivo no le han impedido caer enamorado de Penélope Glamour. Su drag racer incorpora dos grandes ruedas detrás, aunque presenta una evidente fragilidad que suele perjudicarle.
  • El Troncowagen. El leñador Brutus y el castor Listus forman un equipo competitivo y peligroso, sobre todo porque en su carreta de madera han reemplazado las ruedas por sendas sierras circulares.
  • El Súper Ferrari. Identificado con el número doble cero, es el auto de los antagonistas ya mencionados. Pier Nodoyuna y Patán compiten con este coche de reacción que reúne multitud de armas ocultas. Su obsesión por desestabilizar a los rivales les impidió ganar una sola carrera. En realidad, acababan dando pena, como el Coyote del Correcaminos.

En la vida real también hay autos locos

Afortunadamente y por la seguridad de todos, no circulan habitualmente por las carreteras y los caminos convencionales. Pero cada vez más localidades españolas están incorporando las carreras de autos locos en sus programaciones festivas.

El apoyo proporcionado por una conocida marca de bebidas energéticas —de esas que dicen que dan alas— ha sido determinante para difundir y hacer triunfar estos alocados encuentros. Como los protas de la serie de dibujos, los participantes construyen sus automóviles caseros y compiten entre risas, revolcones, encontronazos y circunstancias sobrevenidas por llegar a ser los pilotos más locos de cada pueblo.

En Aragón, en los últimos años se han realizado estas competiciones festivas en municipios como Calatayud, Tarazona, Biota, Maluenda y Escatrón.

Llegados a este punto, te vamos a confirmar algo que seguramente sospechabas: nuestro taller de chapa y pintura en Aragón no arregla carrocerías ni pinturas de esta clase de vehículos caseros.

Una cosa es divertirnos viendo estas exhibiciones y compartir con vosotros la información, y otra muy distinta trabajar en autos locos. Bastante tenemos con ofrecer los mejores servicios de carrocería y color para los coches reales, ¿no te parece? ¡Feliz y divertido verano!

Los dos antagonistas de la serie Los Autos Locos

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