Retomamos hoy nuestra serie de artículos sobre coches míticos con el Simca 1000, un histórico de la automoción española que protagonizó momentos únicos en nuestro país, incluso alguna manifestación artística memorable.
En este artículo de Talleres Garygar vas a descubrir información curiosa sobre él. Si sigues leyendo, seguro que esbozarás al menos alguna sonrisa.
Breve introducción al Simca 1000
El Simca Mil es un automóvil legendario con una historia fascinante. Nació hace más de sesenta años, ya que se lanzó al mercado en 1961. Esta marca francesa, fundada en 1934, se había desarrollado fabricando modelos bajo licencia para Fiat. Tras impulsar algunos diseños propios, creó este automóvil del que, entre 1961 y 1978, se vendieron dos millones de unidades.
En realidad, su desarrollo inicial se sustentó en una firme colaboración entre las dos marcas mencionadas: Simca y Fiat. En España, fue popularmente referido como «el filete del pobre», porque era un modelo económico que permitía acceder a prestaciones vetadas hasta entonces para las clases medias y bajas. Destacaba, sobre todo, por el interior espacioso, teniendo en cuenta sobre todo que era un utilitario. Además, incluía asientos reclinables y una sensación más agradable para los pasajeros.
Hablamos de un pequeño sedán con cuatro puertas y diseño aerodinámico, revolucionario en aquel tiempo, que le otorgó una apariencia moderna y elegante. Asimismo, sorprendía por su motor trasero, muy poco común en los vehículos de entonces. Además, fue el primer coche en España con dirección asistida, lo que facilitaba su manejo y lo hacía más cómodo para los conductores.
Sus principales rivales fueron el Seat 600 y el Renault 8. Junto a ellos, se convirtió en una alternativa de movilidad real para los estratos más modestos de la sociedad española de antaño.
En su momento rompió esquemas y se convirtió en foco de deseo para muchos españolitos que anhelaban tener un coche renovado y liberador. Con el tiempo, conforme evolucionaron las marcas y el resto de las propuestas, se convirtió en un simpático dinosaurio que iba siendo superado por las novedades.
Con todo, jamás, perdió el halo de admiración fascinante que lo acompañó desde el principio. Incluso ahora es un modelo sorprendente para las generaciones que no lo conocieron.
En la cultura pop
El arraigo del Simca Mil en la España de entonces superó con creces la realidad automovilística. Se convirtió en un símbolo y un elemento aspiracional para muchos ciudadanos. Con el tiempo, la cultura pop lo encumbró también en algunas de sus manifestaciones, prolongando todavía más el carisma de este coche.
Si viviste de algún modo la movida de los 80, incluso la música de los 90, seguro que asocias este coche a una canción mítica en esas décadas. ¿Verdad que te suena Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000? Los Inhumanos, uno de los grupos más gamberros, carismáticos y divertidos de la época, triunfaron con ella desde su primera emisión. Es, de hecho, uno de los temas más recordados de su discografía.
Según la explicación de Alfonso Aguado, su creador, se basó en una experiencia personal acontecida en enero de 1986, cuando volvía a casa desde una discoteca de Benigànim acompañado de una chica. Decidieron parar a mitad de camino y, bueno, puedes imaginar lo que ocurrió considerando la letra que cantaban.
Aquí van algunos extractos ilustrativos:
- Soy pobre y solo pude comprar un Simca Mil bastante vulgar.
- El asiento no se echa para atrás y la postura a buscar tiene dificultad.
- El volante me vuelve a fastidiar, ese no es el pito que debes tocar.
- Qué difícil es hacer el amor en un Simca Mil, en un Simca Mil.
Para muchos, y no solo para el compositor de este hit del grupo valenciano, tener coche entonces permitía disponer de una suerte de picadero móvil que ampliaba las posibilidades amatorias de la juventud.
Ciertamente, no era el escenario más confortable ni glamuroso del mundo. Pero quienes lo empleaban habían jugado a churro-va y en parques con columpios de metal oxidado sobre lacerantes suelos de gravilla. Con semejantes precedentes, algunos consideraban su Simca 1000 casi como una suite del mejor hotel romántico.




