Coches e inundaciones forman un tándem peligroso que exige adoptar buenas decisiones desde el primer momento, tanto en términos preventivos como reactivos. Desde Talleres Garygar nos sumamos al dolor de las víctimas de la dramática dana sufrida en España.
Con este artículo centrado en la seguridad, queremos hacer una simbólica demostración de apoyo a todas las personas, los familiares, las poblaciones y los entornos afectados. Mucho ánimo a todos y ojalá que las soluciones, los recursos y la recuperación no tarden en llegar.
Consejos para enfrentar una inundación
Las inundaciones son un fenómeno natural capaz de causar graves daños y poner en peligro la vida de muchas personas. Estamos siendo testigos de los estragos causados por la dana, un fenómeno meteorológico que ha arrasado numerosas zonas afectadas. Consideramos necesario hacer una labor didáctica para informar de cómo actuar adecuadamente ante estas situaciones críticas. Como sabes, no solo nos importan los colores de los coches y la reparación de sus carrocerías; lo principal, para nosotros, son las personas que los utilizan.
Cuando nos enfrentamos a una inundación, es fundamental tomar ciertas medidas para protegernos y actuar correctamente:
- Consultar fuentes fiables para estar informados sobre la situación y los avisos de las autoridades.
- Primar la protección personal frente a los aspectos materiales.
- Si es posible, asegurar nuestras pertenencias y documentos importantes en lugares elevados o impermeables.
- Contar con un kit de emergencia que incluya alimentos no perecederos, agua potable, linternas y medicamentos básicos.
- Refugiarnos en lugares elevados y no abandonarlos salvo que sea imprescindible.
- Evitar transitar por áreas inundadas o corrientes de agua.
- Limpiar y desinfectar correctamente, en cuanto sea posible, los espacios afectados.
- Estar muy atentos a posibles problemas de salud causados por el agua contaminada.
Coches e inundaciones: medidas de seguridad para vehículos
Muchas de las víctimas de estas catástrofes naturales están relacionadas con la conducción o la salvaguarda de los automóviles. No solo es importante adoptar medidas de seguridad adecuadas para proteger nuestros vehículos, lo es aún más para salvar nuestras vidas.
Estas actuaciones de prudencia son ciertamente necesarias:
- Ten claras tus prioridades. Lo importante es ponerte a salvo tú y a todos tus cercanos. Ante cualquier mínima duda, olvídate del coche; no trates de salvarlo. Abandónalo a su suerte y protégete tú.
- Evita circular por zonas inundadas o con corrientes de agua.
- Si ya estás conduciendo en una situación de riesgo, procura mantener la calma: no frenes bruscamente ni aceleres de forma repentina.
- Enciende las luces de emergencia y utiliza el claxon para alertar a otros conductores o peatones.
- Si el agua alcanza el motor de tu vehículo, apágalo inmediatamente y busca un lugar seguro para dejarlo.
- Antes del fenómeno, es conveniente revisar la póliza de seguro y tener claras cuáles son las coberturas incluidas en ella para esta clase de situaciones. Si no te convencen, coméntalo con tu compañía o renegócialas.
Qué hacer tras la catástrofe meteorológica
Terminado el fenómeno y sus inundaciones, conviene seguir ciertos pasos para mantener la seguridad y agilizar la recuperación después de lo ocurrido:
- Evalúa los daños causados a la propiedad y toma fotografías como evidencia para el seguro.
- Contacta con las autoridades locales y reporta cualquier incidente o necesidad de asistencia.
- Desconecta la electricidad y el gas si hay riesgo de fugas o cortocircuitos.
- Limpia y desinfecta todas las áreas afectadas, eliminando cualquier residuo o lodo acumulado.
- Documenta todos los gastos relacionados con la recuperación para facilitar los trámites del seguro y obtener ayudas económicas si procede.
Coches e inundaciones, por lo tanto, conforman un binomio de riesgo. Dado que la seguridad personal es lo primero, hemos querido proporcionarte esta información divulgativa. Ojalá no tengas que verte nunca en la necesidad de aplicarla; pero saber qué hacer es el primer paso para actuar correctamente.





