El Ford Falcon XB GT de Mad Max, otro coche mítico

Si creciste viendo cine de acción en los años 80, es imposible que no recuerdes este coche mítico avanzando en el desierto australiano, la atmósfera de gasolina y el silbido de un motor V8 sobrealimentado.

El Pursuit Special de la película Mad Max es, junto al Batmóvil, uno de los vehículos más icónicos de la gran pantalla. Por eso, en nuestra serie sobre coches famosos, hoy nos ponemos el cinturón para hablar del rey de la carretera, con independencia de sus abolladuras.

¿Qué es el Interceptor de Mad Max?

El vehículo que conducía Mel Gibson en la saga original es un Ford Falcon XB GT Coupé de 1973. En la ficción, se le conoce como el ‘Último de los Interceptores V8’, un coche de persecución creado específicamente para mantener el orden en un mundo que se desmorona.

Lo que hace inolvidable a este coche es su estética agresiva y bruta. Pintado íntegramente en un negro mate y brillante combinado, su seña de identidad absoluta es el compresor volumétrico que sobresale del capó. ¿Recuerdas que se podía activar mediante un interruptor que le otorgaba esa potencia extra necesaria para dar caza a los villanos?

Coche mítico e icono del diseño custom

Como especialistas en chapa y pintura coches, nos encantan estos modelos tan icónicos y cinematográficos. ¿Sabías que la silueta del Falcon XB GT fue modificada por el diseñador Peter Arcadipane para la película de 1979? Se le añadieron un frontal aerodinámico apodado Concorde y ocho colas de escape laterales que escupían fuego y ruido a partes iguales.

Para cualquier amante de la carrocería y la pintura, este coche es una obra de arte del estilo Muscle Car adaptado a un entorno hostil. Su imagen proyectaba una mezcla de autoridad y supervivencia; era un bólido diseñado no solo para correr, sino para resistir en el fin del mundo.

Del asfalto a la leyenda del cine

Aunque el Ford Falcon XB GT original solo se comercializó en Australia, su fama cruzó fronteras gracias a la visión del director George Miller. En la primera entrega era un coche de policía reluciente, pero en la secuela —Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera— lo vimos desgastado, con tanques de gasolina adicionales y una pátina de polvo que lo hacía aún más espectacular. En el filme apocalíptico, evidentemente, ¡no había un servicio de chapa y pintura coche como el de Garygar!

Es fascinante cómo un buen trabajo de personalización puede convertir un coche de serie en un personaje con alma propia, capaz de robarle el protagonismo a los propios actores.

Tu coche, nuestra prioridad (aunque no sea para el fin del mundo)

En Talleres Garygar nos apasiona la historia del motor y el cuidado por el detalle. Nos motiva imaginar que si Max Rockatansky pasara por Zaragoza tras una persecución por el desierto, confiaría en nuestro equipo de chapa y pintura para devolverle el brillo a su pintura negra o para reparar los daños de la carrocería.

Aunque, afortunadamente, no tienes que luchar contra bandas en el desierto, tu coche merece el mismo nivel de cuidado y profesionalidad que si así fuera. Tengas un clásico, un coche moderno o un bólido de película, en nuestro taller de coche en Zaragoza lo tratamos como si fuera la estrella de la próxima gran producción de Hollywood.

¿Necesitas poner a punto la imagen de tu vehículo? Cuenta con nosotros. Para Talleres Garygar, tu automóvil siempre es el protagonista. Para nosotros, ¡también es un coche mítico!

 

Coche mítico en acción de la película Mad Max de 1979

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