Ya hemos hablado antes en nuestro blog del efecto metamería. Sin embargo, es un tema importante en nuestro sector que, en ocasiones, produce desencuentros e insatisfacciones injustas entre los clientes del mejor taller de chapa y pintura.
Metamería es el fenómeno óptico que ocurre cuando dos colores que se ven iguales bajo una fuente de luz específica pueden diferir cuando se observa bajo otra diferente. Dicho con otras palabras, un color puede parecer idéntico en ciertas condiciones de luz, pero, al cambiarlas, se percibe de forma diferente.
Este fenómeno es común en pinturas y acabados, lo que se convierte en un desafío al trabajar con colores y retoques en el ámbito de la automoción.
Metamería y pintura de coches
La metamería influye muchísimo en los trabajos de pintura y chapa de coches. Imagínate que tu coche tiene un pequeño daño en la puerta y es necesario repintarla. Cuando el taller está eligiendo la pintura coincidente con el color original, debe comprobarlo con iluminación artificial y al aire libre, bajo la luz solar, ya que el color podría diferir y no coincidir perfectamente.
Esto sucede porque la luz artificial y natural tienen diferentes longitudes de onda, lo cual hace que el mismo tono de pintura se vea diferente en función de las condiciones de iluminación.
Respecto a los clientes, han de tener en cuenta cómo incide la luz al comprobar la zona tratada. Los colores de los coches cambian en función de cómo les afectan las luces y las sombras en cada momento. Por ello, puede parecer en ocasiones que la zona reparada de un coche amarillo, rojo, azul, verde o cualquier otro difiere de la del resto del automóvil por cómo le está dando la luz.
Percibir e interpretar bien estos detalles requiere preparación y experiencia, por lo que recurrir a los mejores profesionales de talleres de coche en Zaragoza es la decisión más acertada.
Cómo influye a la hora de elegir un taller de chapa y pintura
Por todo lo dicho, debes tener en cuenta el factor metamería al decidir con qué taller de chapa y pintura vas a trabajar.
Aplica, en lo posible, estas consideraciones:
- Capacidad para igualar colores. Tu taller profesional de pintura y chapa de coches ha de tener equipos e instalaciones avanzados, como cabinas de pintura con luz adecuada para mezclar con precisión los colores. Además, debe usar sistemas cromáticos que contemplen las variaciones de luz. De este modo, el color del repintado será lo más similar posible al original, con independencia de las condiciones de luz.
- Conocimiento sobre metamería. Los especialistas más experimentados saben cómo gestionar la metamería. Algunos utilizan luces especiales o cámaras de color que simulan diferentes condiciones lumínicas, lo que les ayuda a ajustar mejor cada pintura y a minimizar cualquier discrepancia cuando el coche se ve bajo diferentes tipos de iluminación.
- Tecnología y herramientas de precisión. Las herramientas de diagnóstico, como los espectrofotómetros, ayudan a medir el color exacto y a formular la pintura de forma óptima para lograr un acabado más exacto. Un taller que carece de estos recursos tecnológicos siempre tiene dificultades para gestionar las complicaciones de la metamería.
- Acabado final. Un precio de chapa y pintura demasiado económico sugiere la probabilidad de que el taller no se esforzará en igualar el color, por lo que se apreciarán diferencias entre las partes repintadas y las originales, incluso cuando en un principio parecen coincidir. Esta carencia afectará por igual a la estética del coche y a su valor de reventa.
¿Quieres saber más? Descubre qué tipos de metamería existen en nuestro post anterior y, sobre todo, ten en cuenta en este factor lumínico al encargar y valorar cualquier trabajo de chapa y pintura en tu vehículo. La apariencia y la percepción del color se ven afectadas por la incidencia de la iluminación. Si decides venir a Garygar, el mejor taller de chapa y pintura de Aragón, consideraremos y cuidaremos al máximo esta cuestión, tal y como siempre hacemos. ¡Supera la parte negativa de la metamería con el mejor equipo!



